María Isabel Grañén Porrúa

La vicepresidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú y directora de la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa comenzó a formar una colección de textiles en 1998. Se compone de más de 500 piezas; la mayor parte de ellas proviene de la colección de don Crispín Morales, tendero del mercado “20 de Noviembre” en la ciudad de Oaxaca. Don Crispín inició su negocio vendiendo rebozos de Chilapa, Tenancingo y Santa María del Río para las oaxaqueñas que acostumbran usarlos. Tiempo después, comenzó a vender también huipiles, blusas y otros textiles indígenas para el turismo. Durante varias décadas, fue apartando piezas que llamaron su atención por su calidad y belleza, integrando así, en el período comprendido entre 1960 y 1990, una colección representativa de la indumentaria indígena del estado y de comunidades vecinas de Guerrero. Además de los trajes de don Crispín, María Isabel Grañén adquirió numerosas piezas del destacado galerista y promotor del textil Remigio Mestas Revilla, y también obtuvo directamente ejemplos notables de tejedoras indígenas de diversas comunidades. La colección de María Isabel documenta los cambios en las tradiciones textiles de muchas comunidades de Oaxaca durante la segunda mitad del siglo XX. La mayoría de las piezas se encuentra en muy buenas condiciones y muchas de ellas son nuevas. La documentación de la colección está sujeta a las cédulas mecanografiadas de don Crispín.